viernes, mayo 09, 2014

Entrevista Regina Roman - Santa Valentina tiene un plan

El libro es un canto a la esperanza y a las segundas oportunidades, siempre puede venir otra persona que te vuelva a despertar el corazón dormido y te vuelva a recordar que no solamente se ama una vez.

La autora, Regina Roman, en su presentación en la Librería Luces

Ya era difícil que pudiera asumir un nuevo reto literario pero Regina Roman nuevamente ha vuelto a dar en la tecla de tratar con su peculiar, divertida y efectiva manera, asuntos que muchos escritores no se atreven por lo delicado que es tratar temas como el maltrato psicológico o el caso de su último libro “Santa Valentina tiene un plan” donde nos encontramos con un personaje ya conocido, Adela, que protagonizará una emocionante aventura sobre el duelo. Regina nos habla más detalladamente sobre ello y sus nuevos proyectos.

P: ¿Cómo es que nuestra Adela se ha convertido en una Santa Valentina?

Regina Roman: Mi debilidad es Marina Valdemorillo (protagonista de “Quiérome mucho” y “Quiéreme si te atreves”). Quizás sea porque es la que más se parece a mí. Pero me está diciendo la gente que Adela ha desbancado a Marina, ella es un personaje muy entrañable. Adela se parece mucho a Marina, las dos tienen el mismo tipo de conflicto emocional, lo que pasa es que Adela es más “buenaza” y no pasa nada por el filtro de la razón, Marina es inteligente, no quiere decir que Adela no lo sea, pero Adela no es tan concienzuda. Con Adela, la gente se aprovecha de ella y sufre menos porque se da menos cuenta, Marina sí. Marina se da cuenta del amor que entrega y lo que recibe a cambio. Y Adela la pobre, es un colador de amor. Cuando se me planteó escribir una novela tan difícil por el tema que trata, podría haber optado por crear un personaje nuevo que no perteneciera a mi saga de chicas, que cariñosamente las llamo las “Sexo en Nueva York a la española”, pero es que le pegaba. Es que yo sabía que Adela iba a llevar muy bien el tema del duelo. Nadie mejor que ella porque es muy terrenal. Nadie mejor que ella para contarte su sufrimiento, por lo que iba pasando y hacerlo cómico. Es gracias a que Adela es como es, y piensa como piensa, para que al final te hinches de reír. El mal rato, entre comillas, es parte del libro. El libro es un canto a la esperanza y un canto a las segundas oportunidades, siempre puede venir otra persona que te vuelva a despertar el corazón dormido y te vuelva a recordar que no solamente se ama una vez. Se puede amar intensamente más de una vez.

P: Entonces, Adela, tiene la voluntad de que nadie se quede solo

Regina Roman: Es que Adela es muy generosa. Adela está sufriendo pero por encima de su sufrimiento es capaz de entender que ha sido una tía afortunada. Encontró un hombre que no le importaban sus kilos, no le importaron sus complejos, sus historias y la hizo ver cómo la mujer más bonita del mundo. Juan le sacó toda la belleza que ella tenía dentro guardada y oculta avergonzada. Ella piensa lo afortunada que ha sido por amarlo de la misma forma y con la misma intensidad, porque no todo el mundo se va de la tierra habiendo experimentado, lo que experimenta ella. Y ella piensa que como no se va a volver a enamorar de la misma forma ni de coña, porque primero lo ve imposible y segundo es que no le interesa. Ella dice, yo no pero los demás si. Entonces, se convierte en un Cupido bastante torpón, dicho sea de paso. Su empeño es emparejar a la gente para que todos sean felices. Unas parejas le encajan bien, otras regular y otras no le encajan.



Regina Roman explica en la presentación que tuvo lugar en la Librería Luces que ha sido su primera oportunidad de narrar una historia en presente en lugar de en primera persona, ella quería que el lector sintiera que la protagonista le coge de la mano y entiende y siente el sufrimiento que éste puede tener. Según la propia autora, esto ha sido un giro en su literatura logrando encontrar su voz, sin utilizar esa primera persona muy apropiada para la comedia.

P: ¿Se trata todos los tipos de duelo, no sólo el sentimental?

Regina Roman: Todos. Es más, no hace falta que sea una desaparición, una pérdida por muerte. La persona que está enamorada y a la cual su amor le abandona, pasa por las mismas fases: negación, ira, depresión y aceptación. Exactamente lo mismo. Aprovecho el libro para exponer una teoría, “yo prefiero que se muera, a que me deje”. Porque si se muere es contra su voluntad pero si me deja, hay un dolor añadido de abandono, de desprecio y como dice Adela en uno de los pasajes del libro, “me aferro a la certeza de que por esa puerta no va a entrar nunca más, lo sé, es un hecho incontestable, aunque quisiera, él no va a volver a entrar, pero si fuese una persona que te ha abandonado, estás con el sinvivir, el alma en vilo pensando ¿volverá algún día? o ¿me lo encontraré en la calle del brazo de otra mujer mirándole con los ojos con los que me miraba a mí?”. Yo creo que con el sufrimiento es peor. A ella le sirve esa certeza de que él no va a volver nunca para agarrarse e irse curando.



Durante el evento ante el público ahonda en esta idea porque quiere que los lectores se queden con la idea de que hay más de un amor en la vida y que gracias a personajes que aparecen en “Santa Valentina tiene un plan”, la protagonista recibe constantes lecciones de vida que le ayudan a superar su mal momento con el ejemplo que ellos le dan.

P:
¿Tus lectores van a sufrir un duelo cuando terminen de leer el libro?

Regina Roman: Yo creo que sí porque ya me estaban pidiendo la segunda parte pero no va a haberla. Lo que sí voy a escribir es una segunda parte de “Un féretro en el tocador de señoras”. No va a haber segunda parte de Adela porque, además, está gustando mucho el personaje de Noel, que es el violinista callejero que enamora a Adela y parte del encanto de ese personaje es un misterio. Si tú a Noel, lo metes en una segunda parte, en un día a día, se agotan en un punto determinado como les pasa a los personajes. Si algún día veo la luz y veo claro lo que va a pasar con Noel en un futuro, obviamente escribiría una segunda parte. Pero, hoy por hoy, Noel y Adela volverán a aparecer en esa segunda parte de “Un féretro en el tocador de señoras”, que se quedó como se quedan las comedias románticas, en ese primer beso de Olivia y Luis, después de todas las vicisitudes que pasan y hacer las últimas voluntades del fantasma Gilda que es que tengan su primer revolcón y ahí el lector cierra el libro con una sonrisa y dicen estos siguen juntos y colorín colorado. Pero, ¿quién sabe?. Volveremos a saber de Luis y Olivia en “Quiéreme si te atreves” y volvemos a saber de ellos un poco en “Santa Valentina tiene un plan”. Pero realmente su historia merece ser contada. Mis lectores y lectoras pueden estar contentos porque ya hay seis libros de la misma saga, dos para Olivia, dos para Marina, uno para Cayetana y uno para Adela.

Una iniciativa muy interesante que está coordinando Regina Roman son las Jornadas de Andalucía Romántica, un evento que se celebrará en el mes de noviembre donde se harán mesas redondas, firmas y lo más importante, una oportunidad para que los y las amantes de este género se reúnan y convivan con sus vivencias con este género literario. Mientras llega este momento, Regina seguirá dando guerra con su imaginación y su comedia personal, ese drama llevado al extremo que le sigue reportando ese estilo único con el que complace y engancha a todo el que la conoce y el que le queda por navegar entre sus adictivas locuras escritas. Y a pesar de la mayoría preferente adeliana, yo seguiré siendo de la Valdemorillo.



2 comentarios:

Tamara Pelegero dijo...

Me ha gustado mucho la entrevista y los comentarios que haces en ella. El enfoque es muy bueno, has sabido recrear el evento, con tus impresiones y reclacando las palabras de Regina. Proporcionando información muy interesante. Felicidades!!!

Natileia dijo...

Muchisimas gracias Tamara. Espero que sigas visitando el arcón para seguir descubriendo más contenidos interesantes como éste.
Las presentaciones de Regina son patrimonio de la humanidad, ¡hay que disfrutarlas!