![]() |
Fotografía realizada por Ana Belén Robles |
“Mi
personaje cree que va a ser la sucesora de Marilyn Monroe y no se da
cuenta que hay muchas más que quieren ser como ella, pero sigue
detrás de su sueño hasta que descubre que estaba roto desde el
principio”
Si
hace poco os hablaba de la presencia artística de Miríam Díaz-Aroca
y Belinda Washington, hoy he tenido el mismo ejemplo pero además
adornado con unas tablas a la hora de tratar con las personas que
estábamos en la rueda de prensa envidiable. Maribel Verdú llega con
necesidad de tomar un poco de agua y su respeto hacia nosotros es tal
que le pide a los fotógrafos que no le tomen instantáneas hasta que
termine de contestar nuestras preguntas. Quiere estar concentrada al
máximo para responder lo que nosotros queremos saber de ella y
aunque el máximo tiempo sea para que no pierda dicha concentración,
a mí me provoca que sea una más de las causas por las que adoro a
esta actriz.
“Los
hijos de Kennedy
es una obra distinta a lo que yo había hecho anteriormente o que
estamos acostumbrados a ver en el teatro porque ha sido bastante
rigurosa con la que se estrenó en el año 1977. De repente son cinco
actores contándole una historia al público, la historia de su vida,
de cómo vivieron ellos los años 60, unos fans y otros detractores”,
explica Maribel, “en mi caso, mi personaje cree que va a ser la
sucesora de Marilyn Monroe y no se da cuenta que hay muchas más que
quieren ser como ella, pero ella va detrás de su sueño hasta que
descubre que su sueño estaba roto desde el principio”. Y
finalmente con respeto a Carla, el personaje que interpreta en la
obra confiesa que no siente ese paralelismo porque Marilyn Monroe
sufría mucho y afortunadamente ella no.
![]() | ||
Fotografía realizada por Ana Belén Robles |
Le preguntamos si se podría extrapolar a hoy en día la misma historia y nos cuenta que “cree que es absolutamente contemporánea y que dice cosas, sobre todo en los momentos de Ariadna Gil, de una contemporaneidad absoluta política y social.
Hablando
de sus compañeros, nos asegura que “no hay una compañía tan
maravillosa, los cinco somos uno, llevamos cuatro meses haciendo esta
función y es una función difícil y si no es por mis compañeros,
que son lo más grande, y si no fuera por lo que pasa entre cajas,
camerinos, cenas y comidas, sería durito”. Añade “Con Emma
Suárez empezamos haciendo castings y no habíamos trabajado nunca en
nada y con Ari habíamos hecho cine y éramos amigas de hace muchos
años pero no habíamos hecho juntas teatro y la verdad es que
tenemos a dos benditos que son Fernando Cayo y Álex García que nos
saben llevar muy bien a las tres”.
Cuando
le digo que le ha reportado su matrimonio teatral con Jose María
Pou, quién le ha dirigido en El
tipo de la tumba de al lado y
ahora con Los
hijos de Kennedy, me
hace un balance de todo lo que ha trabajado con él en televisión y
en teatro y me responde que te aporta cosas buenas, que es un señor
que tiene cultura de todo, que es una persona entretenidísima que te
cuenta mil anécdotas e historias y que realmente es un lujo tenerlo
como director y como compañero.
Los
comentarios del público cuando salen de la obra son que es increíble
el paralelismo en los 60 de entonces a ahora, luchando por nuestros
sueños y saliendo la gente a la calle, que fueron años de
crecimiento y que se pensaba que se iba a llegar mucho más de lo que
al final se llegó. Y que cada movimiento es un avance. Aunque
también recuerdan que fueron años de desengaño y desilusiones.
Cuando
le bromeo sobre si se podía hacer un “Los hijos de Rajoy ante el
plasma” o “Los hijos de Wert” o “Los hijos de Zapatero” se
muestra tajante, “los políticos de ahora no son como los de
entonces, es algo que se dice en la función, hacen
falta líderes de verdad,
dice Ariadna Gil en un momento dado de la función, porque es cierto,
se los cargaron a todos, Luther King, Gandhi o Kennedy y eran muy
importantes y ahora, decirme uno” (sólo se oyen risas).
Le
pongo sobre la mesa que si recuerda algún año tan bueno como éste
en el que comienza con el Premio Málaga que le darán en el Festival
de Cine Español en marzo, la nominación al Goya (a mejor actriz de
reparto por 15
años y un día)
y presentar la obra como de las fuertes del Festival de Teatro y
afortunadamente recuerda otros años convulsos como el 2008, año de
Siete
mesas de billar francés con
el que le dieron su primer Goya y empezó ese año con esa
nominación, el Premio Nacional de Cinematografía, la Medalla de Oro
de la Academia y el Ondas. Recuerda también cuando le dieron el
premio Ariel en México que después recaería en más premios en
España. Últimamente además empieza los años con una nominación
aunque advierte que el que viene no porque no estrena película
aunque sí que a volver a rodar con Gracia Querejeta, Felices
140,
en cuanto finalice la gira con Los
hijos de Kennedy
a finales de mayo o principios de junio. Maribel la cataloga como una
de las mejores directores de actores con las que ha trabajado.
![]() | ||
Fotografía realizada por Ana Belén Robles |
Es de admirar su gran trayectoria tan diferente y por ello le saco a la luz si hay algo que le haya siga sorprendiendo que ha descubierto como actriz y enseguida me habla de que tanto en su anterior obra como en ésta tiene que estar muy pendiente del público. “Las veces que me encantaría decir, señor, está molestando a la gente de alrededor con un teléfono encendido mandando mensajes como si eso no molestara a los demás y no puedes decirlo porque no eres Jose María Pou, entonces me he dado cuenta de mi capacidad de concentración para no salirme del texto con tantas cosas que pasan, me he sorprendido a mi misma de cómo puedo hacerlo todo sin que eso me afecte, por dentro salgo hecha polvo luego pero bueno, lo aguanto”. Y enseguida recuerda, “¿y la gente que hace fotos con flash?, pues con este personaje en esta obra hay un momento en que tanto Fernando Cayo y yo tenemos la oportunidad de hablar con la gente y hay que decir que no están permitidos los móviles y te miran como si no fuera con ellos y se ríen, es curioso”.
Por
cierto, aviso para navegantes le encantaría rodar con Ricardo Darín
y hacer una comedia con Carlos Hipólito y Jorge Bosch dirigidos por
Claudio Tolcachir. ¿A qué están esperando?. Mientras eso ocurre y
yo lo vea, lo que no me pienso perder tanto hoy como mañana es a
estos maestros de la escena que seguro nos van a dejar con la boca
abierta con Los
hijos de Kennedy.
LOS HIJOS DE KENNEDY
viernes,
17 enero, 21.00 h.
sábado,
18 enero, 19.00 y 22.00 h.
Trasgo
Producciones
De Robert Patrick
Versión y dirección José María Pou
Con Maribel Verdú, Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Álex García
Música Isabel Montero
> duración 1.55 h. (s/i)
De Robert Patrick
Versión y dirección José María Pou
Con Maribel Verdú, Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Álex García
Música Isabel Montero
> duración 1.55 h. (s/i)
Precios
A
27€ B 20€ C 15€ D 10€
No hay comentarios:
Publicar un comentario